jueves, 11 de enero de 2007
la cuesta de enero
el estado de ánimo cambia con la climatología, más alegre y optimista cuando sale el sol y la ciudad se ilumina, el cielo está azul y la luz embellece los edificios y más pesimista y alicaido cuando estamos dentro de la bolsa de niebla profunda que impide ver la cima de los edificios más altos y que hace respirar humedad y grisura. Pero siempre estamos en Enero y por tanto en su cuesta, según dice la tradición aunque uno se la puede hacer más o menos pronunciada según la administración o moderación en el gasto que hayas logrado. En esta familia nos viene un gasto extra, arreglar el jardín del Casar, podar y sacar las ramas por todo lo cual nos van a cobrar mil seiscientos euros más el precio de alquilar un contenedor. Seguramente es excesivo y habría quien nos lo hiciera por menos pero hay que buscarlo, preguntarle, llevarle al sitio, es un trabajo y por no hacerlo también cuesta dinero. veremos qué barbaridades nos hacen en esos árboles que hasta ahora han crecido a su aire, sin freno y nos han dado una buena sombra en verano, aunque a costa de impedir que las flores de los parterres salgan, ya que no les llega el sol. La casa del Casar es nuestro lujo y como tal nos cuesta dinero. Habrá que sopesar qué predomina, si el gusto de tenerla o el gasto de mantenerla. Luego vendrá el seguro a todo riesgo del coche, otro tremendo gasto de casi la misma cantidad que no sé si compensa. Bueno, pero hoy ha salido el sol y el ánimo se ha contagiado de su luz, ya pagaremos. Es lo menos importante.
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