pasan los días con rapidez. la monotonía parecería sinónimo de lentitud pero no es así en la práctica. He estado ocupada escaneando fotografías por temas, el tema amigos que viajan y el tema instituto. Seguro que en el fondo hay un sentimiento de vanidad, de espera de la alabanza, el agradecimiento y la admiración, impulsos pecaminosos me habrían dicho hace cuarenta años pero quiero verlos bajo el prisma contrario, el resultado puede agradar a los demás, a los protagonistas y yo no me lo quedo, lo comparto con ellos. aún no lo han visto. El viernes vendrán algunas amigas a casa, no sé cuántas y entonces veremos cómo reaccionan. Mientras, yo disfruto, me entretengo, creo y desarrollo imaginación, juego con el pasado, que es lo más mío que tengo, mi legado aunque no les interese a los que me sucedan.
el domingo salió el día despejado pero entre nubes. Fuimos a comer a casa de Maru. Poco antes de salir me enteré que éramos muy pocos, Leonor no iba y así se lo comenté a Rafa sobre todo para coger la botella de vino. Cuento aquí una de las frases surrealistas de Rafa que nos hicieron reír durante un buen rato. Ya salíamos por la puerta cuando dice: "hoy no cojo la gorra para la cabeza porque vamos a ser muy pocos" y lo dijo con la cara maliciosa que se le pone cuando sabe que está expresando una butada. Logró hacerme reír.
ya tengo en los cuadernos listas de cosas imprescindibles para comprar, proyectos inminentes de mejora en el entorno, planes inciertos todavía como la fecha en que bajarán los trastos de Paco y Nuria que ocupan la habitación que será de Asse y Carlos, propuestas de organizar la comida de navidad en la que seremos unos veintitantos, en fin, ideas y acciones todas entrelazadas.
cuando sepa incorporar fotos meteré alguna aunque ya veo el icono ahí arriba.
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1 comentario:
Doña Asseda, me ha gustado mucho su crónica del viaje a Italia. Un saludo.
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